Elige la reserva
Usa una subcuenta corriente, una cuenta de ahorro, un sobre o cualquier lugar donde el dinero reservado sea fácil de ver. Saver no se conecta a ella; tú comparas el saldo.
Primera configuración
Saver sirve para responder una pregunta práctica: ¿cuánto debe tener hoy tu reserva dedicada para que tus facturas y objetivos conocidos estén cubiertos a tiempo?
Primeros pasos
La mejor configuración es sencilla: una cuenta o sobre real para la reserva, todos los ingresos conocidos y todo lo que quieras cubrir antes de que llegue.
Usa una subcuenta corriente, una cuenta de ahorro, un sobre o cualquier lugar donde el dinero reservado sea fácil de ver. Saver no se conecta a ella; tú comparas el saldo.
Introduce cada sueldo, pago de cliente o depósito esperado. Elige el ritmo real: semanal, quincenal, mensual, único, anual o personalizado.
Empieza por el alquiler o la hipoteca, los suministros, los seguros, los impuestos, las suscripciones, la escuela, los gastos del coche, los objetivos de viaje y cualquier gran compra prevista.
Es la cantidad que tu reserva debe tener al final del día de hoy. Si tu reserva real está por debajo, complétala. Si está por encima, el excedente está disponible.
Cuando llega un ingreso, Saver te dice cuánto mover a la reserva. El resto puede quedarse fuera de la reserva sin debilitar el plan.
Añade un posible coche, viaje, suscripción o afición como borrador y lee la vista previa de impacto. Saver muestra el nuevo saldo requerido y los cambios futuros de los depósitos antes de que te comprometas.
Notificaciones opcionales de paga y vencimiento te avisan cuando el dinero debe moverse o cuando vence un objetivo cubierto.
Usa JSON para una copia de Saver o CSV para una hoja de cálculo. La exportación es manual y la controlas tú.